Sygraft.
SaaS multi-tenant para clínicas de trasplante capilar: el parte quirúrgico completo, operativo dentro del quirófano y sin depender de la conexión.
- Año
- 2026
- Industria
- Salud (medicina capilar)
- Alcance
- Producto SaaS multi-tenant (web app + API + base de datos)
- Duración
- ~5 meses de desarrollo continuo, en evolución activa
- Estado
- En producción

Offline-first
Opera sin conexión dentro del quirófano
Multi-tenant
Aislamiento de datos por clínica
PWA instalable
Pensada para trabajar en tablet
El cliente.
Una clínica de trasplante capilar que llevaba el parte quirúrgico en papel y planillas de cálculo. Cada cirugía quedaba repartida entre formularios impresos y archivos sueltos: sin una fuente única de datos y sin forma prolija de reconstruir después lo que había pasado en el quirófano. Necesitaban un sistema propio, modelado sobre su procedimiento real y no sobre el flujo genérico de una herramienta de gestión médica.
El desafío.
El sistema tenía que funcionar donde ninguna app de gestión funciona bien: adentro del quirófano. Ahí la conexión se corta, el equipo trabaja sobre una tablet mientras opera y nadie va a frenar una cirugía porque una pantalla dice "error de red".
A eso se sumaban dos exigencias que no admiten atajos: son datos médicos de pacientes, con varias clínicas conviviendo en el mismo sistema, y el procedimiento en sí —conteo folículo por folículo, técnicas FUE y FUT, planificación anatómica de la zona dadora— no lo contempla ninguna herramienta genérica. Había que modelarlo desde cero, con el equipo médico al lado.
La solución.
Desarrollamos una plataforma que cubre el parte quirúrgico de punta a punta —ficha del paciente, diagnóstico, planificación y conteo de injertos— con una interfaz pensada para usarse durante la cirugía, no para cargarse de memoria al día siguiente. Cada clínica trabaja con su información aislada del resto, con cinco roles de usuario y en tres idiomas.
Funciona sin internet. Si la conexión se cae, el equipo sigue trabajando igual y la app guarda todo en la tablet; cuando la red vuelve, la información se sincroniza sola y en el orden correcto, sin duplicar ni pisar registros. Instalada como PWA, abre incluso sin señal, con los datos del día ya disponibles.
Al ser datos médicos, cada clínica ve únicamente lo suyo, las contraseñas se guardan cifradas y la sesión se cierra sola por inactividad o al cambiar de usuario, borrando lo que quedó en el dispositivo: algo crítico en tablets que se comparten dentro de la clínica.
Lo más difícil, igual, no fue el sistema en sí: fue traducir el procedimiento a software. El conteo injerto por injerto, la planificación de la zona dadora sobre dibujos anatómicos interactivos y los controles que impiden que un dato ya registrado se corrompa más adelante. Hasta el teclado numérico es propio, porque el del sistema tapa la pantalla justo cuando el operador necesita ver lo que está contando.

